Lista de precios mayorista: cómo armarla en tu fábrica
Cómo armar una lista de precios mayorista para tu fábrica: escalas por caja y por pallet, mínimo de compra, precio sugerido y condiciones de pago.
Por DAIMA · Sistema comercial B2B

Una lista de precios mayorista es el papel donde tu fábrica fija cuánto paga cada tipo de comprador según cuánto lleva: por caja, por volumen y por pallet. Para armarla separás a quién le vendés, calculás de atrás para adelante desde el precio de góndola, ponés un solo mínimo por escala y dejás escritos IVA, flete, forma de pago y vigencia. Bien armada, le deja margen a cada uno que revende y no quema tu precio en el mostrador.
Casi todas las fábricas que vienen de vender en su zona tienen una lista. El problema es que suele ser una sola, con un "precio por mayor" que se le pasa igual al almacén de la esquina, al mayorista con salón y al distribuidor que reparte en otra provincia. Ahí empiezan los reclamos. El distribuidor ve que el almacén paga lo mismo que él y deja de comprar. El almacén ve tu producto más barato en otro lado y lo saca de la góndola. Un sistema comercial para fábricas sirve para traer compradores nuevos todos los meses, pero si la lista está mal armada, cada cuenta nueva te trae un problema nuevo.
¿Qué diferencia hay entre precio mayorista y precio minorista?
El precio mayorista lo paga quien compra para revender, por bulto cerrado y con factura. El minorista lo paga el consumidor final, por unidad. La diferencia entre los dos es la plata que necesitan el distribuidor y el comercio para mover tu producto y ganar algo en el camino.
Por eso la pregunta "¿cuánto más barato tiene que ser el mayorista?" no tiene un número único. Depende de cuántos eslabones hay entre tu planta y la góndola, de cuánto pesa el flete y de cuánto rota tu producto. La distribuidora necesita su margen para pagar reparto y preventistas, y el comercio que vende al público necesita el suyo encima de eso.
| Qué cambia | Precio mayorista | Precio minorista |
|---|---|---|
| Quién lo paga | Comercio, mayorista o distribuidor con CUIT | Consumidor final |
| Cómo compra | Por caja cerrada, por volumen o por pallet | Por unidad o por pocas unidades |
| Factura | Factura A si es responsable inscripto, B si es monotributista | Factura B o C al público |
| Qué incluye el precio | Solo la mercadería. IVA, flete y forma de pago van aclarados aparte | Todo junto, en la etiqueta de la góndola |
| Para qué lo usa | Para revender con margen | Para consumir |
| Qué pasa si lo pisás | El que revende pierde margen y deja de comprarte | El comercio no puede competir con tu propia venta directa |
¿Una sola lista para todos o una lista por tipo de comprador?
Una lista por tipo de comprador, o una sola lista con escalas bien separadas. Lo que no funciona es un único precio "por mayor" desde tres cajas. Con eso te quedás sin margen para negociar con quien te pide dos pallets por mes, y le das al almacén el mismo precio que al distribuidor que te abre la zona.
En las fábricas con las que trabajamos esto se ve claro. Un taller de pastas congeladas maneja tres listas: franquicia, restaurante y revendedor o mayorista. Una marca de bebidas le vende a vinotecas desde 2 cajas, a bares desde 1 caja y a distribuidoras desde 6 cajas. La distribuidora tiene su propio precio, más bajo que el de la vinoteca, y además zona protegida por 90 días. Cambian los nombres y los números, pero la forma se repite. Cada tipo de comprador tiene su mínimo, su precio y su surtido de entrada.
| Qué pasa | Una sola lista "por mayor" | Lista con escalas por tipo de comprador |
|---|---|---|
| Precio al distribuidor | El mismo que al almacén, sin margen para revender | Más bajo, porque pone camión, preventistas y zona |
| Precio al comercio | Igual al del distribuidor, que pierde la plaza | Más alto, y al distribuidor le conviene atenderlo |
| Mínimo de compra | Uno solo, que a unos les queda grande y a otros chico | Uno por escala, en cajas o en pesos |
| Negociación | Cada pedido se discute desde cero | El vendedor cotiza sin preguntarle al dueño |
| Qué ve el comprador | Que le das a todos lo mismo y que puede pedir más | Que el precio depende de cuánto lleva |
Cómo armar una lista de precios mayorista paso a paso
01 · Separar a tus compradores según cómo te compran
Antes de poner un solo número, escribí quiénes te compran y cómo. No alcanza con "mayoristas". Un mayorista con salón vende desde su depósito y gira por precio. Un distribuidor con reparto pone camión y vendedores en la calle para abrir comercios. Un comercio compra pocas cajas para su góndola o su cocina.
Cada uno te cuesta distinto. Al comercio le preparás pocas cajas y muchas veces mixtas. Al distribuidor le armás un pallet y lo dejás en el expreso. Si los tres pagan lo mismo, el que más te compra subsidia al que menos te compra.
- Error común en fábrica: armar la lista pensando en el cliente grande de siempre y después usarla para todos los que escriben.
- Ejemplo de rubro: una fábrica de plásticos y bazar separa ferreterías y bazares de barrio, mayoristas de bazar con salón y distribuidores que reparten en el interior. Cada uno tiene su escala en la lista.
02 · Calcular el precio de atrás para adelante, desde la góndola
Arrancá por el precio al que tu producto se tiene que vender al público para competir en la góndola. Ese es el número que manda. Le restás el margen del comercio y te queda lo que el comercio le puede pagar al distribuidor. Le restás el margen del distribuidor y el flete hasta su depósito, y te queda tu precio de distribuidor.
Recién ahí mirás tu costo. Si tu precio de distribuidor te da por debajo del costo puesto en planta, la lista no se arregla con descuentos. Hay que revisar el formato, el surtido o el canal. Lo que sí no conviene es sacar el precio sumándole un porcentaje al costo y esperar que el resto de la cadena se acomode, porque en la góndola tu producto compite contra el de al lado y no contra tu costo.
- Error común en fábrica: calcular el precio mayorista con costo más un porcentaje fijo y enterarte por el primer distribuidor que a ese precio no le deja nada.
- Ejemplo de rubro: una láctea pyme parte del precio del queso en la góndola del autoservicio de su zona, descuenta el margen del comercio y el del distribuidor, y con eso sabe cuánto puede cobrar por caja sin que su queso quede más caro que el de la competencia.
03 · Fijar un solo mínimo de compra por escala
El comprador tiene que saber desde cuánto le vendés, y tiene que escuchar el mismo número de todos los que le hablan de tu fábrica. El mínimo de compra mayorista se puede poner en cajas, en kilos o en pesos. Lo importante es que tenga un motivo y que esté escrito.
El motivo casi siempre es el flete o el armado del pedido. En una almazara de Mendoza con la que trabajamos, el mínimo para el distribuidor se pensó en función del flete, porque abajo de cierta cantidad de cajas el envío desde Mendoza se come el producto. En esa misma almazara encontramos tres mínimos distintos dando vueltas: el que se decía en las llamadas, el que figuraba en la lista y el de la caja de prueba. El comprador recibía un número distinto según con quién hablaba. Elegí uno por escala y que lo diga todo el mundo igual.
- Error común en fábrica: poner "venta por mayor" sin decir desde cuánto, y pasarte la semana contestando a gente que quiere tres unidades.
- Ejemplo de rubro: un taller de pastas congeladas con el que trabajamos usa un mínimo en pesos para calificar cada consulta. Así sabe de entrada si el pedido le conviene despachar.
04 · Poner el precio por caja y por pallet con la ficha de cada producto
El distribuidor no compra unidades, compra cajas y pallets, y necesita saber cuánto ocupa cada cosa. Tu lista tiene que decir el precio por caja cerrada, cuántas unidades trae la caja, cuántas cajas entran en un pallet y el precio por pallet completo.
Sumale una ficha por producto con unidades por bulto, cajas por base y altura en pallet ARLOG, peso, vida útil y códigos EAN-13 y DUN-14. Con eso el distribuidor calcula el flete y el lugar en el depósito sin tener que llamarte. Si no tenés pallet armado, aclaralo, y decí desde cuántas cajas conviene el envío.
- Error común en fábrica: mandar una lista con precio por unidad y que cada comprador haga la cuenta de la caja a su manera.
- Ejemplo de rubro: una productora de aceite de oliva arma su lista en tres tramos: de 10 a 29 cajas, de 30 a 79 cajas y pallet de 80 cajas. Cada tramo tiene su precio por caja y el pallet tiene, además, su precio cerrado.
05 · Escribir IVA, flete, forma de pago y vigencia en la misma hoja
Una lista sin condiciones abre una negociación en cada pedido. Lo que no está escrito se discute por teléfono, y cada vendedor lo resuelve distinto.
Dejá en la lista, como mínimo, estas cuatro cosas:
- IVA. Si los precios son con o sin IVA. Tiene que estar dicho, porque el responsable inscripto y el monotributista hacen la cuenta distinta.
- Flete. Si la mercadería sale puesta en el transporte que elige el cliente, si la dejás en la receptora del expreso o si llegás con reparto propio. Y desde cuántas cajas bonificás el envío, si lo bonificás.
- Forma de pago. Contado, transferencia, cheque o eCheq, y a cuántos días. Lo más común es arrancar con las primeras dos o tres compras al contado y después abrir cuenta corriente a 15, 30 o 45 días con eCheq y un tope de crédito. Una almazara con la que trabajamos vende con eCheq a 45 y 60 días.
- Vigencia. Desde qué fecha y hasta qué fecha vale la lista. Con precios que cambian seguido, una lista sin fecha es una promesa que no vas a poder cumplir.
Si das bonificación por pago al contado o por pronto pago, escribila con el porcentaje y la condición.
- Error común en fábrica: mandar la lista sin aclarar que el flete corre por cuenta del comprador, y enterarte cuando el distribuidor ya hizo las cuentas con el flete incluido.
- Ejemplo de rubro: una metalúrgica que vende bulonería a ferreterías aclara en la misma hoja que los precios son sin IVA, que despacha por expreso con flete a cargo del cliente y que las primeras compras van al contado.
06 · Cuidar la góndola con un precio sugerido que respeten todos
El precio sugerido de venta al público es lo que protege a los que te revenden. Ponelo en la lista. Cada escala tiene que dejarle margen al que revende hasta ese precio. Si el distribuidor no puede venderle al almacén con margen para el almacén, la cadena se corta.
Hay tres cosas que rompen la góndola. La primera es tu propia tienda por internet vendiendo más barato que el comercio que te compra. La segunda es venderle directo a un almacén, a precio de distribuidor, en la zona donde ya tenés distribuidor. La tercera es no separar las escalas. Una referencia que usamos en otras notas es que la lista para comercios quede entre un 15 % y un 25 % arriba del escalón del distribuidor, así al distribuidor le conviene atender esos negocios.
- Error común en fábrica: venderle a un comercio grande al precio del distribuidor "porque compra mucho", en la misma ciudad donde el distribuidor le vende al resto.
- Ejemplo de rubro: una fábrica textil que vende a locales de ropa y a distribuidores del interior pone en la lista el precio sugerido por prenda. Su propia tienda por internet vende a ese mismo precio, ni un peso menos.
07 · Pasar la lista después de preguntar y llamar después de mandarla
La lista no vende sola. En un taller de pastas con el que trabajamos, la venta se moría justo ahí. El comprador pedía la lista, la recibía por mensaje sin que nadie le explicara nada y no volvía a aparecer. En ese taller era la fuga número uno.
Antes de mandarla, preguntá qué negocio tiene, en qué localidad, con qué CUIT y cuánto compra por mes. Con eso sabés qué escala le corresponde y no le pasás la del distribuidor a un almacén. Contestá rápido. En nuestras mediciones, contactar dentro de la primera hora dio 32,8 % de respuesta, y cuando se tardaba más bajaba a 8,7 %. Después de mandarla, llamá. Entre el 70 % y el 75 % de las oportunidades que medimos quedaban sin llamado después del primer contacto. Cómo ordenar ese llamado lo contamos en seguimiento de distribuidores.
- Error común en fábrica: mandar el PDF de la lista completa a todo el que escribe "precios por mayor", y que termine en manos de la competencia.
- Ejemplo de rubro: una fábrica de alimentos secos pregunta tipo de negocio, zona y cajas por mes. Si el que escribe es un almacén de una ciudad donde ya tiene distribuidor, le pasa el contacto del distribuidor y no le manda la lista.
¿Cómo poner el mínimo de compra mayorista?
Poné el mínimo donde el pedido te empieza a dejar plata después de armarlo y despacharlo. Abajo de ese número, cada pedido te cuesta más en preparación, flete y administración de lo que te deja.
Hay tres formas de expresarlo, y cada una sirve para algo distinto:
| Cómo se expresa | Cuándo conviene | Qué cuidar |
|---|---|---|
| En cajas o bultos cerrados | Productos de formato parejo, que se despachan por expreso | Que el número cierre con el flete hasta la zona del comprador |
| En kilos | Quesos, fiambres y productos que se venden por peso | Que el comprador sepa cuántos kilos trae cada caja |
| En pesos | Surtidos mixtos o muchos productos distintos | Actualizarlo cada vez que cambia la lista, o se te achica solo |
Separá el mínimo de apertura del de reposición. Para el primer pedido sirve un surtido de entrada en cajas cerradas con los tres o cuatro productos que más giran. Cuando el comprador ya vendió, la reposición pasa al mínimo de su escala. Lo que no conviene es una "caja de prueba" que nadie sabe si es el mínimo o una excepción. Si la tenés, que la lista la nombre como tal y diga hasta cuándo vale.
¿Cada cuánto actualizar la lista y cómo avisar?
Actualizala con fecha y avisá antes. Con precios que se mueven, la lista tiene que tener vigencia escrita, y cada cotización, un plazo de validez. En las notas anteriores recomendamos un preaviso de 5 días hábiles antes de cambiar la lista y una validez de 48 a 72 horas por cotización.
El preaviso cuida al distribuidor, que tiene preventistas levantando pedidos en la calle con los precios que le diste. Si le cambiás la lista sin avisar, le dejás pedidos tomados a un precio que ya no existe. En el acuerdo de distribución mayorista conviene fijar las metas en cajas y no en pesos, así no hay que renegociar el acuerdo cada vez que cambia la lista.
La estabilidad del precio también vende. Al comerciante le cuesta sumar una marca que cambia de precio todos los meses, porque cada cambio lo obliga a remarcar la góndola.
Si estás saliendo a buscar compradores nuevos, en cómo captar distribuidores para tu fábrica y cómo vender a mayoristas desde tu fábrica está el resto del camino. Si vendés aceite o vino, mirá cómo se arma la lista por caja y por pallet en distribuidores de aceite de oliva y vino. Si hacés productos con frío, en distribuidores de panificados y congelados explicamos por qué gastronomía y distribuidor necesitan listas distintas. Y si querés ver cómo encaja la lista en todo el circuito de venta, está la nota sobre el sistema de ventas para fábricas.
Preguntas frecuentes sobre la lista de precios mayorista
¿Cómo armo una lista de precios mayorista desde cero?
Empezá por escribir qué tipos de comprador tenés: comercio, mayorista con salón y distribuidor con reparto. Después calculá el precio de cada escala desde el precio de góndola hacia atrás, restando el margen de cada uno que revende y el flete. Poné un mínimo por escala y dejá escritos IVA, flete, forma de pago y vigencia en la misma hoja.
¿Cuál es la diferencia entre precio mayorista y minorista?
El precio mayorista lo paga quien compra para revender, por caja cerrada y con factura. El minorista lo paga el consumidor final, por unidad. La diferencia entre los dos es el margen que necesitan el distribuidor y el comercio para mover tu producto, más el flete. Si la achicás de más, nadie te revende.
¿Cuál tiene que ser el mínimo de compra mayorista?
El que hace que el pedido te deje plata después de armarlo y despacharlo. Puede ir en cajas, en kilos o en pesos, pero tiene que ser uno solo por escala y estar escrito en la lista. Si tus vendedores dicen números distintos, el comprador duda. Separá el mínimo del primer pedido del mínimo de reposición.
¿Conviene poner precio por caja y por pallet en la misma lista?
Sí. El comercio compra por caja y el distribuidor por pallet, y los dos tienen que ver su escala sin pedirla. Poné el precio por caja en cada tramo, el precio cerrado por pallet y una ficha con unidades por caja, cajas por pallet, peso y vida útil. Así el distribuidor calcula el flete sin llamarte.
¿Le mando la lista de precios a todo el que la pide?
No. Antes preguntá qué negocio tiene, en qué localidad, con qué CUIT y cuánto compra por mes. Con eso sabés qué escala le corresponde. En las conversaciones que auditamos, entre el 88 % y el 91 % de los contactos dados por buenos no tenía dato de volumen. Y después de mandarla, llamá.
¿Cómo evito que mi lista mayorista me arruine el precio de góndola?
Poné en la lista un precio sugerido de venta al público y armá cada escala para que le deje margen al que revende hasta ese precio. No vendas en tu tienda por internet más barato que el comercio que te compra. Y no le vendas directo a precio de distribuidor a un comercio de la zona de tu distribuidor.
Siguiente paso
Si tu fábrica ya tiene lista pero cada pedido se negocia desde cero, o los distribuidores te dicen que no les deja margen, revisemos juntos tus escalas, tu mínimo y cómo se pasa hoy la lista a cada consulta. Agendá tu llamada de diagnóstico comercial de 30 minutos.
Antes de pasarle precios a un contacto nuevo, mirá cómo calificar compradores mayoristas.
Para seguir con el resto del canal: captación digital de clientes mayoristas para fábricas, distribuidores de alimentos y bebidas y distribuidores de lácteos y quesos.
Ya tenés el producto. Lo que te falta es el canal.
Treinta minutos para decirte con honestidad si esto te va a funcionar o no.
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